Recomendaciones para reducir el colesterol total y LDL

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A continuación se realizan algunas pequeñas pautas y medidas que se pueden llevar a cabo para la reducción y el mantenimiento de los niveles correspondientes dentro de los valores normales establecidos y así, reducir el riesgo que implica su elevación:

  1. Limitar la ingesta de grasas saturadas y de grasas parcialmente hidrogenadas. Mirar siempre correctamente, el etiquetado de los alimentos, cuantos menos ingredientes tengan mejor. Algunos ejemplos de alimentos que contienen este tipo de grasas serían la margarina, la bollería industrial, carnes rojas muy grasas, el bacon o la manteca de cerdo.
  2. Incluir alimentos con alto contenido en ácidos grasos Omega 3 al menos tres veces por semana o utilizar un suplemento. Los alimentos que contienen estas grasas serían los pescados azules como el salmón, la caballa o las sardinas. Los frutos secos (nueces) y algunas semillas como las de lino, donde también se contienen, aunque en una menor proporción.
  3. Consumir alimentos que contengan fibra soluble, puesto que ayudan a evitar que el tracto digestivo absorba el colesterol de la dieta. Nuestro médico, nutricionista y entrenador personal, Miguel Bugallo, recomienda principalmente el salvado de avena, las alubias, los garbanzos y algunas frutas (siempre con piel) como las manzana, las peras y las ciruelas moradas.
  4. Limitar la sal a menos de 2 g /día, el equivalente a una cucharadita de postre. Esto incluye toda la sal que se consume, incluida la que está presente en los alimentos. Debemos tener cuidado con las conservas y los productos precocinados puesto que contienen una alta cantidad de sodio.
  5. Evitar el alcohol y limitar la cafeína a menos de 150 mg/día (el equivalente a dos cafés) puesto que elevan la presión arterial.

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Recomendaciones para reducir el colesterol total y LDL


A continuación se realizan algunas pequeñas pautas y medidas que se pueden llevar a cabo para la reducción y el mantenimiento de los niveles correspondientes dentro de los valores normales establecidos y así, reducir el riesgo que implica su elevación:

  1. Limitar la ingesta de grasas saturadas y de grasas parcialmente hidrogenadas. Mirar siempre correctamente, el etiquetado de los alimentos, cuantos menos ingredientes tengan mejor. Algunos ejemplos de alimentos que contienen este tipo de grasas serían la margarina, la bollería industrial, carnes rojas muy grasas, el bacon o la manteca de cerdo.
  2. Incluir alimentos con alto contenido en ácidos grasos Omega 3 al menos tres veces por semana o utilizar un suplemento. Los alimentos que contienen estas grasas serían los pescados azules como el salmón, la caballa o las sardinas. Los frutos secos (nueces) y algunas semillas como las de lino, donde también se contienen, aunque en una menor proporción.
  3. Consumir alimentos que contengan fibra soluble, puesto que ayudan a evitar que el tracto digestivo absorba el colesterol de la dieta. Nuestro médico, nutricionista y entrenador personal, Miguel Bugallo, recomienda principalmente el salvado de avena, las alubias, los garbanzos y algunas frutas (siempre con piel) como las manzana, las peras y las ciruelas moradas.
  4. Limitar la sal a menos de 2 g /día, el equivalente a una cucharadita de postre. Esto incluye toda la sal que se consume, incluida la que está presente en los alimentos. Debemos tener cuidado con las conservas y los productos precocinados puesto que contienen una alta cantidad de sodio.
  5. Evitar el alcohol y limitar la cafeína a menos de 150 mg/día (el equivalente a dos cafés) puesto que elevan la presión arterial.

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